Una persona con un sistema de agentes propio.
No hay equipo, ni cuenta ejecutiva, ni un junior escribiendo el borrador que alguien más firma. Soy yo, Tomás Gauthier, con una máquina que construí para leer volúmenes de fuentes que una persona sola no alcanza a leer en cinco días.
De dónde nace. Blaeind nace de mi necesidad de aprender a pensar en el nuevo tiempo. Qué, de todo lo que hay, tengo que mirar para tomar mejores decisiones. Pensar, también y sobre todo, es tomar decisiones. Lo que te ofrezco es ese mismo método, apuntado a tu negocio.
De dónde sale el criterio. Consultoría en Deloitte, donde aprendí que un hallazgo sin procedencia no se lleva a un directorio. Después, la dirección de un grupo de marketing y comunicaciones en Chile: he vendido, cotizado y entregado exactamente lo que tú vendes, con el mismo problema de explicarle a un cliente por qué un entregable vale lo que vale. En el medio, años construyendo software — por eso la máquina que uso la construí yo y puedo decirte dónde se equivoca, en vez de arrendar una y confiar. Y coaching de equipos, que es lo que te recuerda que una decisión no la ejecuta un informe: la ejecuta gente que tiene que estar de acuerdo.
Por eso son cinco días y no seis semanas, y por eso cuesta US$300 y no US$15.000. El volumen es de la máquina; el criterio es mío. Lo que la máquina produce lo verifico antes de que te llegue, y lo que no puedo verificar lo marco.
Esta página no tiene logos ni testimonios porque todavía no tengo clientes que mostrar. Prefiero que lo sepas a inventarlos. Lo que sí puedo mostrarte es una radiografía entera, de punta a punta: la empresa es inventada, el trabajo no.
Escribo sobre esto en gauthier.cl, donde también está Homeostatic Alignment, mi investigación sobre alineamiento de sistemas de IA. No es un currículum: es lo que pienso, publicado con mi nombre, que es lo único que en este oficio se puede verificar de verdad.